Los cuentos de terror son de particular predilección para los alumnos en todas las edades, pero sobre todo para los alumnos de primer año de nivel secundario que disfrutan de estas historias. Por otro lado, este tipo de cuentos permite abordar más adelante el género fantástico propiamente dicho, ya que prepara al lector para la aceptación del acontecimiento extraño que irrumpe en la realidad ordinaria.